USO PEDAGÓGICO DE SCREENCAST
Screencast o screencasting es una técnica que sirve
para hacer grabaciones digitales en vídeo de lo que haya en la pantalla del
ordenador. Sirve para capturar una pantalla (toda o una parte) o lo que
aparezca en ella durante un tiempo dado. Generalmente también contiene audio.
Para ello
primero lo definiremos y haremos un recorrido con tabla por algunas de las
aplicaciones, pero para ello es mejor que pasen y vean….
El
término screencast empezó a usarse en el 2004, aunque ya en 1993
existían productos como Lotus ScreenCam, pero en ficheros muy pesados
y con características de edición muy limitadas. En la actualidad tenemos la
posibilidad de compactar los ficheros, por ejemplo, Macromedia Flash con
más posibilidades de edición y de menor peso para luego colgarlos en nuestro
site.
Por
ejemplo: hacer cambios en la secuencia, movimientos de ratón y audio.
Con
screencast se pueden mostrar, por ejemplo, características de un software
particular, grabar un tutorial y después publicarlo en un blog o ponerlo en
nuestra plataforma virtual favorita, en una página web o pasarlo a un CD o a un
DVD.
La
grabación de pantalla se realiza como si fuera una grabación de película, luego
se guarda la secuencia. El formato de grabación suele ser variado, dependiendo
de cada aplicación, pero los más profesionales permiten guardarlo en pdf, en un
ordenador independiente de la creación del archivo por medio de un ejecutable
(exe), en Macromedia Flash swf, en formato avi o también en el formato
propietario Windows Media Video (wmv).
El
screencasting puede ser usado a nivel empresarial o personal, para describir
proyectos de software, reportar datos o fallo de un programa, un tutorial o
explicación de un evento o acción empresarial repartido entre todas sus
delegaciones, a través de la intranet o en el mismo Internet. Sirve de apoyo a
la palabra escrita para reforzar los aspectos más significativos, aunque en
algunos casos se utilice como suplantación de la palabra, ya que como se dice
una imagen vale más que mil palabras, pues no digamos un vídeo en relación a
una imagen.
Existe un
buen número de aplicaciones para hacer screencast. Naturalmente, no todas se
ajustan a nuestras necesidades por lo que lo primero que debemos hacer es
analizarlas y ver cuál se adecua mejor a ellas. Las más populares se recogen en
la siguiente tabla.